lunes, 22 de junio de 2009

Jugando a la Guerra.


Pensando en escribir unas líneas, buscamos por Internet una definición de qué es la guerra y encontramos una que nos pareció interesante. Decía algo así:
“La guerra es la forma de violencia más grave entre dos naciones o Estados. Es quizá la más vieja de las  relaciones internacionales. Supone el enfrentamiento organizado de grupos humanos, con el propósito de controlar recursos naturales y/o humanos, y el sometimiento o en su caso la destrucción del enemigo”.
Nosotros nos preguntábamos quien es el enemigo. Siempre se menciona al “otro” como el adversario, lo  que debemos destruir, pero nunca nos dicen por qué. Pero ¿qué motiva una guerra? Las guerras se producen para la apropiación u ocupación de un territorio, propiedad o recurso natural. Por ejemplo en la guerra de Irak además de la ocupación de un territorio, se obtuvo un recurso natural muy preciado en nuestros días: el petróleo. La petrolera Shell, gracias a la guerra obtuvo una concesión por 25 años para explotar el petróleo del pueblo irakí. En la definición dada falto agregar que la guerra también es un buen negocio.
En una guerra entre dos países siempre existen beneficiados, uno de ellos son las empresas que construyen armamento y financian la guerra. No importa qué país pierda, estas empresas siempre terminan siendo las ganadoras de la guerra. Un ejemplo muy viejo es el de Wolfvagen y de la BMW, quiénes en la II guerra mundial construía los motores de tanques, aviones y misiles de la Alemania nazi, y aunque Hitler perdió la guerra, tanto la BMW como la Wolfvagen amasaron una fortuna y hoy por hoy son unas de las empresas automotrices más ricas. Así también las mayores productoras de armamento en el mundo son las empresas de origen norteamericano y curiosamente Estados Unidos es quien ha encabezado la mayor cantidad de  conflictos bélicos.
Otros de los beneficiados por la guerra son los gobernantes, que al inventar un enemigo externo desvían la lupa de la atención pública lejos de su gestión como gobernante.
En una guerra donde los únicos beneficiados son los empresarios y los gobernantes, los que se envían a morir en los campos de batalla son los pueblos ambos países, sin embargo, ninguno gana. Ambos sufren las consecuencias de la guerra, la muerte, las secuelas, y la pobreza extrema.
Otro aspecto a tener en cuenta, son los miles o millones de desplazados o refugiados que genera una guerra, ya que al no tener mas hogares son obligados a emigrar hacia otro sitio. Hoy en día tal vez el caso mas difundido de esto sea ocupación en Palestina, especialmente en la franja de Gaza. Allí miles de familias son obligadas a dejar su lugar de origen, y viven día a día la persecución y la muerte.
Los Estados invierten millones de dólares en la construcción de tecnologías y mejoras para armamento, en vez de invertir ese dinero y tecnología en mejoras que nos beneficien al conjunto de la población, como ser medicina, vivienda y educación.
Tal vez para ellos no seamos más que soldaditos de plomo.
Escrito en conjunto por Fernando y Diego.

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