Voy a tratar de no escribir boludeces y de escribir algo positivo.
En principio voy a elogiar al Compañero Daniel Scioli que vino al barrio con todo su circo… quiero decir con todos sus funcionarios y en segundo lugar felicitarlo por haber recorrido tres cuadras… quise decir el barrio entero.
(Pero…el barrio tiene más de tres cuadras…)
(¡Shh! ¡Calláte!)
Agradecerle al Compañero Scioli por preocuparse por la gente del otro lado del Zanjón… aunque no haya cruzado nunca. Y también agradecerle por haber limpiado el barrio, las zanjas, por haber puesto unos tubos y unos farolitos…solo por ese sábado.
Bueno, luego de haber escrito lo positivo de la visita de Scioli y del fantasma de Ivoskus en Villa Hidalgo vamos a la realidad.
Daniel Scioli es por si no lo recuerdan, aquel personaje que (testimonialmente) se postuló para Diputado siendo Gobernador y que todos le preguntaron: -¿Dejará de ser Gobernador para ser Diputado?- y él contestó con cara de interesante – Puede ser. Luego, ganó su banca como Diputado y dijo: ¡ni en pedo dejo de ser Gobernador!
Daniel Scioli es aquel personaje que propuso un Proyecto de Ley donde todo aquel que reclame con la cara tapada, va preso; todo aquel que reclame con un objeto contundente en la mano, va preso; todo aquel que en definitiva reclame, va preso.
¡Levante la mano quien cortó el Camino del Buen Ayre!, bien, van todos presos.
Daniel Scioli es aquel personaje que propone que no solo los niños de 16 años vayan presos, sino también los de 15 y los de 14 años. Así que…
“Si tenés aproximadamente esa edad y nunca conociste la cárcel, es tu oportunidad.”
Daniel Scioli es aquel personaje que nunca estuvo parado en un puente sobre el Zanjón Madero un día de lluvia, al que nunca se le inundó la casa de soretes suyos y del vecino, que nunca tuvo un hijo desmayado en sus brazos frente a una salita sin médicos, que nunca mandó a sus hijos a dormir sin comer por que no hay comida, que nunca trabajó doce horas arriba de un carro, ni empujó un carrito por horas con cartones y diarios; que nunca vivió años al lado de un arroyo contaminado, que nunca tuvo forúnculos del tamaño de un dedo en la piel, que nunca fue estafado en su recibo de sueldo por analfabeto, que nunca trabajo de doméstica por $4 la hora y en negro.
En fin, Daniel Scioli, nunca vivió muchas cosas que las y los vecinos de Villa Hidalgo viven a diario. Ahora, Don Scioli, ¿Usted cree que por que un día viene con todo su circo y sus cartelitos color sangre, esta ayudando al barrio?
Las soluciones ya, deben ser ¡YA! y no cuando usted se decide a venir 20 minutos una mañana.
Queremos el entubado ¡YA!, queremos el asfalto ¡YA!, queremos iluminación ¡YA!, queremos cloacas ¡YA!, queremos agua corriente ¡YA!, queremos trabajo ¡YA!; y si no puede, déjele el lugar a otro, por favor.
Maximiliano Marín.
jueves, 1 de abril de 2010
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