Una cosa es “dar” y otra muy distinta es hacer en forma colectiva. Pero si eso que hacemos, no transforma las relaciones de poder, distribuyéndolo de una manera equitativa e igualitaria y transformamos también, la manera en que estas complejísimas relaciones distribuyen las ganancias, obtenidas del trabajo realizado por las manos que día a día producen, sea bienes o servicios, sea el pan para los pibes o el guiso o la sopa o lo que sea.
Muchas veces el hacer colectivo voluntarioso es funcional a la reproducción de este sistema capitalista en países subdesarrollados como nos quiere hacer creer este modelo. Nuestro país ¿entra en esa categoría, es un país subdesarrollado? Siendo más general, me pregunto ¿América Latina es subdesarrollo? Por ahí no tiene las mejores tecnologías aplicadas a la industria y a la ciencia, pero todo es decisión política. Es decisión política que los pibes tengan hambre y frío; que las personas a los 55 años de edad ya sean considerados viejos y quieran hacernos creer que no sirven para nada, siendo que hoy día, las personas pueden llegar a vivir hasta los 85 años promedio, si fuese decisión política ocuparse, como corresponde del sistema integral de salud entre otras cosas (vivienda digna., alimentación, etc.)
Para mí saber lo que sé y contarles lo que veo, es potencia de cambio. Para mí el Estado termina actuando por omisión, cuando deja en manos de prácticas como el clientelismo. Que se refleja a través de los planes sociales (de jefes y jefas, por ejemplo), o desde que los “punteros” elijen a dedo a quiénes se les dará la cooperativa; o cuando a las personas se las quiere conformar con una caja de alimentos.
Desde estas y otras formas de asistencialismo, se sigue reproduciendo un sistema desigual.
Desde que existe el merendero, desde el ya tan conocido: -vení, que además te damos la copa de leche, te contenemos y podemos tratar de humanizarte por que los gobiernos son ciegos. (¡Qué copados que son algunos, ¿no?, desgastan toda su energía, dejan de tener tiempo para vivir su propia vida, para reproducir sin saberlo, muchos acríticamente, este maldito sistema desigual!)
No critico a los que lo hacen de buena voluntad, simplemente pienso que no deberían existir estas instancias por que el Estado tiene que estar presente, modificando su forma de hacer política, dejando de lado el asistencialismo y elaborando verdaderas políticas públicas que se adapten a la realidad. No tienen que existir estas instancias, estas “curitas”, porque la herida sangra, y las personas quieren trabajo, para darle ellos mismos, el alimento a sus hijos.
Solo y sólo si vemos, el hacer colectivo como motor de un pensamiento, que desde la pedagogía de la revolución y la educación popular, se concientice a los sectores vulnerados por los garcas, por ladrones de guante blanco, que llenaron y llenan sus bolsillos a costas del embargo del futuro de nuestros pibes.
Solo y sólo si nos convertimos en actores revolucionarios de nuestra lucha, recién ahí, podríamos hablar de un proceso de re-humanización.
Por eso opino que la Escuela no solamente es una simple institución. La Escuela es potencial de cambio, es potencial creador de un nuevo poder.
Cuando nuestras Escuela trabaje realmente por y para los pibes y no para la reproducción desigual de la sociedad y la calle sea vista también como otro tipo de Escuela (porque lo que pasa afuera algo nos quiere decir) y si desde ésta, no somos capaces de inmiscuirnos, politizarnos y meternos de lleno en este proceso de transformación revolucionario, estamos en el horno.
Debemos plantearnos objetivos claros, debemos buscar nuestra propia impronta, retomar la lucha por un mundo mejor, por una calidad de vida equitativa, y una equitativa distribución de la riqueza para que toda persona viva de manera digna y humana.
E E. S S.

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